martes, 18 de septiembre de 2007

En procesión

Así discurre la procesión de la Virgen del Valle en Todasana. Al calor de la mañana, entre botellas de ron y de aguardiente. En bikinis y en trikinis. Con gafas de sol y gorras. ¡Ay de las procesiones pacatas y flageladoras de Castilla la Vieja! La música la ponen los hombres del pueblo que golpean en trance unos tambores que probablemente llegaron del río en el que Conrad narró su Corazón de las Tinieblas. África a dos horas de Caracas. El sincretismo religioso llevado hasta el bar. Que las monjas sigan haciendo galletitas para el café en la meseta castellana, que aquí se honra al de arriba con el ombligo al aire. Apenas 300 metros hasta la playa, una hora de camino. Bailes con los que aplacar la ira de los ángeles rubicundos, de mofletes colorados por el licor. Y después un misterioso bote recoge a la Virgen, y la lleva mar adentro, donde oran los labios con sabor a sal de las procesionarias...

6 comentarios:

Angela dijo...

Me contaron que Corcobado estará mañana tocando en el Celarg (concierto discreto y fugaz, según fuentes, va sólo con un guitarrista), pero veo que te la estás pasando muy bien...de ahí tienes que salir mínimo moviendo las caderas al ritmo de tambor...

Saludotes

Eneas dijo...

Pese a su deuda con lo real-maravilloso, confieso que este texto me ha gustado.

Ana La Fantástica dijo...

Qué Horror de foto!! Igualita a las Procesiones de Rocafort.
Ana La Fantástica

Anónimo dijo...

lo del horror de foto, lo ha puesto eneas, yo nunca diria que tus fotos son horribles!!al contrario son una maravilla..

besitos

Ana.I

Anónimo dijo...

Alfonso, el próximo mensaje en tu bitácora ¿lo escribirás media hora antes, para aprovechar la luz solar y no tener que encender el flexo para ver la pantalla del ordenador?
Abrazos
Óscar

fon dijo...

Angela: A Corcobado le he visto en el concierto del rectorado de la ULA, en Mérida. Grandioso. Acabamos de farra en una hermosa casa a las afueras de Mérida.

Eneas: yo con lo real maravilloso no tengo una deuda, estoy hipotecado.

Anita: Vuelve que Valencia te transtorna.

Óscar: ya he redescubierto el frío, no merecía la pena.