jueves, 12 de abril de 2007

A remojo

Comienzan a aparecer los paraguas en Caracas. Aunque aquí se utilizan para detener los rayos solares. Hace calor, mucho calor. "Después de Semana Santa pega duro, papa, así es siempre", me dicen. Y uno piensa en el fresquito nocturno de Bogotá, a casi 3.000 metros de altitud, o en los remojos caribeños previos a las inmersiones subacuáticas.

En Caracas es semana de celebraciones. Trágicas celebraciones. Hace cinco años, el 11 de abril se produjo el golpe de estado que buscaba derrocar a Hugo Chávez. Durante 48 horas el país no sabía lo que le estaba ocurriendo, pero en la que calle el fuego cruzado mató a 19 personas, e hirió a 150 personas. En las televisiones, me cuentan, sólo se emitían películas y dibujos animados. Aún hoy las versiones son contradictorias. Hubo francotriadores, y la policía disparó sin blanco preciso. Chávez estuvo 48 horas en paradero desconocido, dicen que de isla militar en isla militar (Tortuga, Orchila). Pedro Carmona, presidente de la patronal venezolana, se autoproclamó presidente. Duró dos días. Hoy se le conoce como Pedro el Breve, gracias al sarcasmo venezolano. Chávez volvió al palacio de Miraflores apoyado por el pueblo. Y estos días en la televisión se repiten vídeos y discursos varios de épica confitada. El lema es demoledor: "Todo 11 tiene su 13", en referencia a la vuelta al poder del chavismo el 13 de abril.

Lo cierto es que la sociedad venezolana está entre polarizada y hastiada. Cansada de que jueguen con sus voluntad como si fuese una pelota caliente. Y nadie quiere investigar lo que realmente ocurrió. Algunos lo han intentado, pero les convencieron rápidamente. A nadie (ni a la opisición ni al Gobierno) les interesa lo más mínimo aclarar lo acontecido.
Me cuenta una compañera de trabajo, que cuando en una manifestación ves que alguien se agacha a atarse los cordones y se le quedan al descubierto dos pistolas automáticas anudadas en la espinilla, uno sabe de qué se trata. Se trata de agarrar el metro e irse rápido para casa.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

No te olvides, Fon, que en España también llamaron al rey los franquistas Juan Carlos I el Breve, ¿serían los franquistas venezolanos anticipados?
Más abrazos desde Fráncfort, donde hace calor, pero se me ponen los dientes largos con tus baños marinos y tus fiestas tropicales.
Óscar

Sergio dijo...

Bueno, realmente ese apodo lo puso el PCE, es curioso que giros da la historia.