lunes, 5 de marzo de 2007

Jinetes en la noche

Aquí se puede ver a un llanero, a última hora de la tarde, listo para emprender un viaje por los llanos venezolanos. La yegua, de nombre Renata, corría para atrás. Caso fascinante en el mundo equino.

Últimamente, se discute en Venezuela acerca de la existencia o no de escasez de alimentos en el país. Unos dicen que no, otros que sí. El coordinador de los Círculos Bolivarianos ha llegado a señalar en un arrebato de relativismo revolucionario que "la escasez depende en muchos casos de la percepción por parte del consumidor que acude a los Mercados". Tal cual. Lo cierto es que el control de precios al que obligan a vender productos como el pollo, el azúcar, los frijoles (aquí llamados caraotas) ha generado que muchos empresarios decidan no vender a pérdidas (como quiere el Gobierno) y no pongan en venta las mercancías. Resultados: la mercancía se encuentra en los buhoneros (vendedores ambulantes informales) a un precio muy superior.

Pero que nadie se escandalice, uno puede encontrar divinos quesos franceses y españoles, vinos australianos, o whisky escocés etiqueta negra sin problema. El país es una jaqueca económica a lomos de una rumba salsera. Aquí querría yo ver a los economistas más rectangulares, les saldrían sarpullidos. Aquí todo es válido al mismo tiempo: compra a futuros, cambio de divisas a cinco precios distintos, cupones de comida, el trueque, nacionalizaciones a precio de mercado... Pero Venezuela continúa, impertérrita. Me decía el otro día un colega venezolano: "Venezuela no es un país, chamo, Venezuela es un clima".

4 comentarios:

cultooculto dijo...

¡Ese FOOON! ¡Chamo-Shavaal! ya veo que estás fotografiando perfectamente a Venezuela.

Yo llevo casi 4 años sin ir pero. al leer cada nota que publicas, veo que en esencia no ha cambiado en lo absoluto.

Estaré el mes que viene por allá, espero que poidamos vernos.

Un abrazo.

José
CABALLO

David dijo...

Se ve que el cambio climático a tí te sienta de maravilla. Lo que me sorprende es que no entiendas, estando donde estás, lo que te demostró la yegua al "correr para atrás". Acaso no lees los periódicos?
Yo te recomiendo que te desmontes de ese jamelgo y prosigas a patuca el resto de esta divertida aventura llamada Venezuela. Buen viaje!

Anónimo dijo...

En españa tambien hay yeguas que se echan pa tras¡¡¡¡

El guito

fon dijo...

Caballo: Me alegra ver que te gustan las crónicas variables redactadas desde Caracas. Claro que nos podemos ver, yo ando alojado por Santa Eduvigis.

David: El cambio climático siente bien a todo el mundo, excepto a las anacondas, me han dicho. Mi camino sigue, efectivamente, a pie y a lomos de un Twingo amarillo. Que se prepare el Oriente del país...

El guito: de esas yeguas conozco yo a más de una, jejeje...